Desde ahora aquí podeis encontrar, entre otras cosas:

• Los últimos programas de radio realizados por Josep Lluís
• Los últimos artículos -tanto de coches como de motos- publicados en diferentes medios con la firma de Merlos
• Las fotografías más curiosas de su actividad personal

Y también...

• Los enlaces a las páginas de amigos y colaboradores
• La forma de poder contactar con Josep Lluís de la manera más rápida posible

¡Gracias por visitarnos!
  • Artículo publicado en el diario Sport (1 de junio de 2018) Versión en pdf

    “AL MUGELLO NON SI DORME”... PERO TAL VEZ SÍ SE RONQUE

    Existe una cierta tendencia en MotoGP a echar de menos las carreras de los ochenta. Y, aún a costa del riesgo de ser acusado de “abuelo Cebolleta”, la verdad es que los tiempos de las 500 eran… la pera.

    Pero no siempre cualquier tiempo pasado fue mejor. Que las batallas de aquella época fueron apoteósicas no debería desmerecer la intensidad de las de hoy en día.

    Aunque en 2018 corremos un riesgo. Y el culpable de que ello sea así tiene nombre y apellido: Marc Márquez.

    Al llegar al escenario del GP de Italia siempre suele haber una pancarta que reza “Al Mugello non si dorme”. El ambiente que se vive en la pista de la Toscana es de tal dimensión que suele ser uno de los pocos circuitos donde algunos pilotos optan por no pernoctar en el paddock y hacerlo en un hotel para poder descansar con una cierta tranquilidad.

    Lo cierto es que el bullicio aquí acostumbra a ser apoteósico. Sobretodo entre los seguidores de Valentino Rossi, que suelen concentrarse en la zona del Poggio Secco. Y esta vez no será una excepción, pese a que su ídolo no les está dando tantos motivos de satisfacción como antaño.



    La zona del Poggio Secco del circuito de Mugello

    Aunque las aguas parece que han vuelto a su cauce, es más que probable que el recibimiento que vayan a dispensar al de Cervera no sea muy cordial.

    Márquez vuelve a ser el favorito para la victoria de este domingo, y su principal oposición vendrá probablemente de Ducati, sobretodo por parte de Dovizioso.

    El domingo los italianos se juegan algo más que el honor en su casa. No sólo Dovi, también Petrucci –que quiere ganarse el crédito del equipo oficial-, y especialmente Rossi. Dicen que Yamaha no está en su mejor momento. Pero las tres motos que siguen a la Honda de Marc en la clasificación son de esta marca.

    En 2016 hubo nueve ganadores distintos en la categoría reina a lo largo de la temporada. Hoy, apenas dos años después, no sólo mejorar sino incluso igualar ese record parece una utopía.

    La dictadura de Márquez, y el inmenso potencial que tiene por delante, convierten en casi inviable esa posibilidad. De continuar así, el tedio puede apoderarse del resto de la temporada en un proceso que se asemejaría demasiado a lo que sucede con la F1. Los italianos tienen la palabra.

    Artículo publicado en el diario Sport (25 de mayo de 2018) Versión en pdf

    LORENZO MEDITA MARCHARSE DE DUCATI... Y RETIRARSE

    De Borgo Panigale al circuito de Mugello hay menos de 60 kilómetros de distancia. Una infinitésima parte de la que separa el cielo del infierno. La carrera de este domingo en el circuito de la Toscana puede ser un paraíso o un infierno, según como vayan las cosas a los pilotos de Ducati, que juega en casa.

    Andrea Dovizioso ganó el año pasado aquí con la Desmosedici, y Jorge Lorenzo atesora cinco victorias en las últimas diez ediciones de esta carrera. Las otras cuatro fueron para Márquez en 2014, Pedrosa en 2010, Rossi en 2008, y Stoner en 2009 al manillar de una de las motos rojas.

    Este circuito tiene unas condiciones que se ajustan muy bien a las características de la moto italiana, aunque las Honda no fueron nada mal en su reciente test en esta pista, pese a una aparatosa caída de Márquez.

    La presión que deberá soportar Ducati en su feudo es monstruosa, sobretodo después del fallo de Dovi en Le Mans, y del ambiente enrarecido que hay entorno a la renovación del mallorquín.

    Puede que en las últimas horas tengamos noticias más que sorprendentes en torno al futuro de Lorenzo.



    Jorge Lorenzo

    Por el humo se sabe donde está el fuego, y que Gigi Dall’Igna haya declarado que Ducati considera la contratación de Danilo Petrucci como una opción no deja de ser una falta de respeto hacia Lorenzo, una vez amarrada la continuidad de Dovizioso.

    Alberto Puig declaró recientemente que es obvio que Jorge no se ha adaptado a la Ducati y que –lo más preocupante- jamás va a hacerlo.

    Ante estas circunstancias: ¿debería Lorenzo renovar con esta marca? Históricamente se ha dicho que la Ducati es una moto especial, bastante rara. Las estadísticas nos dicen que muy pocos pilotos han logrado ganar con ella, y las dificultades que tuvo todo un Valentino Rossi con la misma avalan los problemas que está teniendo Lorenzo también.

    Si son tantos, y tan buenos, los pilotos que no han conseguido destacar con la Ducati: ¿no será que esta moto, más que rara, extraña, diferente (yo que se, llámenle como quieran), es mala de solemnidad? Tal vez habría que ir diciéndolo de una vez por todas.

    Pactar con el diablo -que ya se sabe que es de color rojo- tiene un precio. Y quienes lo hicieron cobraron, y no poco, por ello. Ya lo sabían. Y Lorenzo también.

    Ante esta circunstancia, y teniendo en cuenta que Jorge no ha conseguido enamorar en este equipo, tal vez vaya siendo hora de cambiar de aires. O de tomarse un año sabático. El problema es que cada vez quedan menos manillares disponibles para 2019, y de calidad, menos.

    No descarten un anuncio sorprendente de inmediato por parte de alguien que ha ganado ni más ni menos que cinco campeonatos mundiales, tres en la categoría reina. Porque entre las opciones que se le presentan, Lorenzo está meditando incluso colgar el casco... ni que sea por un tiempo. Es algo que alguien que ha escrito un libro titulado “Lo que aprendí hasta los 30” está pensando. Pero sería una pena.

    Artículo publicado en el diario Sport (19 de mayo de 2018) Versión en pdf

    FUE MÁRQUEZ QUIEN SE CAYÓ EN LA MARMITA

    Estamos en el año II después de Angel Nieto. Todo MotoGP está ocupado por los españoles y los italianos… ¿Todo? ¡No! Un equipo poblado por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor.

    Como sucede en las historias de Astérix, el héroe de los franceses para el fin de semana pretende no verse arrasado en casa por las hordas enemigas.

    Johan Zarco es especial. Su palmarés, su potencial y su particular estilo lo confirman. Con una personalidad de perfil más bien bajo, no tiene mánager -aunque sí un coach-, y no utiliza las redes sociales de forma compulsiva como sus vecinos de la parrilla.

    Le Mans, el factor campo, puede ayudarle. En 2017 obtuvo en esta pista su primer podio en MotoGP. Un año después ya lleva cinco, pero aún no ha conseguido ganar en la máxima división. Pese a ello es segundo del campeonato, con la primera Yamaha, que es también la moto satélite mejor situada.



    Johan Zarco

    Para reducir los doce puntos que le separan de Márquez no bastará con ingerir una dosis extra de la poción mágica del druida, ni encomendarse a Tutatis.

    Vista la contundencia de sus victorias en Austin y Jerez, al de Cervera no le paran ni el aplastamiento de un menhir, ni una indigestión de jabalíes.

    Tras la cita española pregunté en el videoblog de Sport “La carrera en 90 segundos”: ¿ganará Marc todas las carreras que faltan esta temporada?

    Con quince GP por delante, obviamente la pregunta es toda una provocación. Vendrán trazados donde las cosas serán más difíciles para su Honda, pese a que ya no parece que la Ducati corra mucho más en las rectas, como pasaba antes. Le Mans puede ser uno de ellos. Aquí algunas veces ha sufrido más de lo habitual. El año pasado abandonó en el circuito Bugatti, donde solo ha ganado en 2011 en Moto2, y en 2014 en MotoGP.

    Pero si Márquez consigue encadenar su tercera victoria consecutiva incluso en “territorio Zarco”, el reto planteado cobrará mucho sentido, y la fiesta que pueden hacer en su box dejará pequeñas las habituales celebraciones de los irreductibles galos de Goscinny y Uderzo en la última viñeta de todas sus aventuras.

    Artículo publicado en el diario Sport (6 de mayo de 2018) Versión en pdf

    ANGEL NIETO MERECE EL MEJOR DE LOS HOMENAJES

    Jerez, la catedral, nos espera. Históricamente, este ha sido el escenario de grandes gestas de los pilotos españoles… y de Valentino Rossi que, con su palmarés en esta pista, se ha convertido en el rey de la misma.

    La “tranquila” victoria de Márquez en Austin nos aportó un cierto sosiego al campeonato después de la tormenta que se desató en Argentina. Pero en un circuito donde el italiano tiene casi tantos seguidores como los héroes locales, cualquier declaración puede hacer saltar la chispa que incendie el ambiente.

    La cuarta carrera de la temporada servirá para rendir diversos homenajes a Angel Nieto, que por primera vez en la historia de esta carrera no estará presente físicamente en la misma, aunque su inmenso legado será recordado allí como se merece por medio de varios actos de tributo a su memoria.

    El añorado 12+1 siempre fue el primer defensor y seguidor de nuestros representantes, pero por todos es conocida la especial relación que le unía al italiano, que iba más allá de lo deportivo.

    Nieto no sólo admiraba a Rossi por su enorme talla como piloto. En lo personal le adoraba.

    En Jerez todos los aficionados españoles suelen dar rienda suelta a la emotividad, y este año no será una excepción, sobretodo por la profundidad de un homenaje que se ha preparado con la mejor de las voluntades.



    Angel Nieto

    A Nieto le hubiera gustado que Márquez y Rossi sellaran la paz delante de él. No será fácil, porque la tensión entre ambos parece tan evidente como irreconciliable.

    Pero los aficionados, los seguidores de uno y otro, deberían poner algo de su parte. Por el bien de este deporte y, sobretodo, por el respeto que todos deberíamos mostrar a la memoria del maestro de Vallecas.

    Más allá de todo lo que hay preparado para recordar la figura de quien hizo grande el motociclismo en España, el mejor homenaje que entre todos podemos tributarle es, sin duda, una muestra equitativa de respeto hacia todos los integrantes de la parrilla de una carrera que se presenta tan grande como intensa.

    El mejor recuerdo que podemos y debemos tributarle a Nieto es el deseo de una carrera limpia, pero sobretodo el de un recibimiento a todos sus protagonistas con el mismo afecto que él les hubiera tributado. Nieto, nuestro Angel eterno.

    Artículo publicado en el diario Sport (21 de abril de 2018) Versión en pdf

    MOTOGP NO NECESITA CHULOS FUERA DE LA PISTA

    Si en algún lugar el deporte es algo directamente relacionado con el concepto del espectáculo este es, sin duda, Estados Unidos. Y, precisamente este país acoge este fin de semana una nueva manga del mundial de motociclismo.

    Austin es una pista maravillosa que nos ha deparado hasta el momento carreras muy interesantes que no necesitan de mayores aditivos más allá de lo que sucede en la pista.

    El follón que hubo en Argentina entre Márquez y Rossi, y las posteriores declaraciones de ambos, han caldeado el ambiente para esta carrera más allá de lo que, deportivamente hablando, es estrictamente imprescindible.

    Lo que sucedió en Rio Hondo fue lamentable, y las posteriores reacciones de ambos protagonistas indignas de su categoría profesional y de una aureola casi mítica.

    Si alguien salió perjudicado de la anterior carrera, estos no fueron otros que Jack Miller -injustamente valorada su valentía al negarse a cambiar sus neumáticos por un reglamento ambiguo- y Dani Pedrosa, que tuvo que pasar por el quirófano para solventar la locura de la irresponsable embestida de Zarco. Y, ni el uno ni el otro, han dicho ni mu después de lo que pasó. Un ejemplo a tener muy en cuenta, por el bien de la pureza del deporte en general. Que Márquez se extralimitó con su fogosidad, y que Rossi estuvo desafortunado con sus posteriores reacciones, incluso cuando los ánimos ya se hubieron enfriado, es un hecho que debemos aceptar más allá de las filias y fobias por el uno o el otro.



    Jack Miller en el GP de Argentina

    El italiano es un maestro en el arte de la manipulación, por lo que sus comentarios a posteriori deben ser catalogados como una torticera voluntad de influenciar en los jueces (dirección de carrera) para que las actuaciones del de Cervera deban ser analizadas bajo la lupa en adelante. Una coacción.

    Hace bien Marc en no dejarse amedrentar por unas bravatas que lo único que hacen es perjudicar la imagen de Yamaha, poco defendida por cierto por su máximo responsable, Lynn Jarvis, y el triste papel que desempeñó en la última carrera.

    Difícil papeleta para Dorna, que se encuentra entre la espada y la pared. O, si quieren, entre dos de sus mejores baluartes.

  • Artículo publicado en el diario Sport (25 de noviembre de 2017) Versión en pdf

    LA POTENCIA NO EMANA SOLO DEL MOTOR

    Final de curso. Tiempo para hacer balance o, mejor aún, para mirar hacia el futuro y lo que nos traerá.

    La temporada 2017 ha ido de menos a más. No entendí el entusiasmo artificial y sobreactuado con el que algunos acogieron las primeras carreras de la temporada, justificado tal vez por las ansias de novedades que se suponía que iban a traer los nuevos gestores del certamen, y que a mi, personalmente, me parecieron más bien escasas.

    Pero, la verdad es que pese a que las victorias iniciales de Vettel dispararon las expectativas de los ferraristas, el tiempo y Mercedes pusieron a cada cual en su sitio.

    Para mí, lo mejor del año ha sido, sin duda, la capacidad de reacción de Hamilton, con un final de temporada majestuoso rubricado por su cuarto título mundial.

    El último tercio del calendario, con las mejores carreras de la campaña, nos ha confirmado que a Ferrari le cuesta brillar bajo presión. Sus resultados en Interlagos, una vez que el británico ya había consolidado su objetivo de revalidar el título, confirmaron que los de Maranello lucen mejor cuanto menos hay en disputa.



    Los responsables de Liberty Media

    2018 debería ser el año de Liberty Media, alejada ya de la influencia de la sombra de Ecclestone. Ahora ya no valen las excusas, y cabe esperar mucho más que palabras y buenas intenciones. Ya no nos conformamos con números y nombres pintados más grandes en las carrocerías.

    Llega la época de los coches con halo. Del debate profundo sobre los límites presupuestarios. De la definición exacta de la arquitectura de los motores del futuro. De saber si, realmente, marcas como Porsche o Alfa Romeo vuelven de verdad, o si todo es una estrategia de marketing. De confiar en que Renault permita sonreír a los pilotos españoles. De recuperar las audiencias televisivas y de solidificar nuevos formatos, o de dejarse de más especulaciones. Y en la época de los coches híbridos conviene no olvidar, sobretodo, que no hay mejor carburante para la competición que la ilusión, que es lo que claramente hay que resucitar. Sin ella, no hay motor que funcione.

    Artículo publicado en el diario Sport (11 de noviembre de 2017) Versión en pdf

    QUÉ LÁSTIMA, PERO ADIÓS

    No solo el turrón El Almendro vuelve a casa por Navidad. También las amenazas de Ferrari y los anuncios de retirada de Felipe Massa son un clásico en estas fechas tan entrañables como cansinas.

    Es un acto reflejo. Al primer spot de la lotería, van los de Maranello y lanzan su desafío secesionista. Esta vez han sido los anuncios de un cambio tecnológico radical en la F1 a partir de 2021 lo que ha hecho resurgir las viejas letanías de Luca Montezzemolo, ahora reeditadas en boca de Sergio Marchionne. Con una diferencia: al señor de las americanas de lujo le hacían más caso que al prestigioso ejecutivo del jersey roído.

    Por conocida, la vieja lamentación de Ferrari ya suena a mantra, y su repercusión es más bien escasa. Incluso inofensiva, bajo el mandato de una Liberty Media mucho más insensible que Bernie Ecclestone ante según qué retos basados en una fuerte carga de nostalgia.

    Igualmente, este fin de semana será el último para Massa con un F1 en Interlagos. O no, ya que el brasileño se ha despedido más veces de este deporte que Ortega Cano de los ruedos.



    Felipe Massa

    Está en su derecho. Sabemos de su marcada tendencia a la emotividad, y más en un escenario como ese (su casa, pero también el lugar que le vio llorar como un niño por no haber sabido defenderse como un piloto), pero estaría bien que esta vez nos ahorrara el espectáculo de la familia esperándole en pleno pit-lane después de haber reventado el coche por enésima vez.

    Sus dos últimas campañas con el Williams no han estado a la altura. Felipe es un deportista entrañable, pero el momento de la despedida hace ya tiempo que llegó. Si creemos que pilotos como Palmer no tenían sitio en la F1, si pensábamos que su compañero Lance Stroll llegó prematuramente a la disciplina (aunque esté mejorando a gran velocidad), si nos cuesta tanto entender qué hace aquí Ericsson como asimilar porqué ya no está Kvyat, debemos aplicar el mismo criterio a la continuidad de Massa.

    La fruta verde puede madurar; pero cuando ya acumula muchas horas de sol, o de nevera, difícilmente volverá a su punto óptimo.

    Artículo publicado en el diario Sport (28 de octubre de 2017) Versión en pdf

    UN EMPATE CON DESIGUAL RESULTADO

    Desde que el GP de México volviera en 2015, la carrera del Hermanos Rodríguez ha sido de las que ha vivido un ambiente más espectacular en las últimas temporadas.

    El domingo el autódromo puede explotar. No me gustaría estar en la piel de Esteban Ocón, sobretodo después de las guerras que el francés ha mantenido con Checo Pérez. Estoy convencido que el recibimiento que la afición casera le dispensará será, cuanto menos, “ruidoso”.

    Pero no será la defensa del ídolo local lo que va a provocar más algarabía, sobretodo en el Foro Sol, la zona más bulliciosa del circuito. La más que factible posibilidad que Hamilton se proclame allí campeón mundial por cuarta vez es lo que promete más bulla.

    En 2015, el inglés llegaba a esta pista después de firmar su tercer título una semana antes, en Austin. La victoria de Nico Rosberg contribuía al segundo título de marcas para los de Brackley. El año pasado, Hamilton ganaba en México, pero la proclamación del título de pilotos debía esperar a la siguiente cita, en Abu Dhabi, para consagrar a Rosberg como flamante vencedor del curso 2016… horas antes de hacer pública su retirada.



    Esteban Ocón

    Pero esta vez no. México vivirá la lucha por el título a tope, sin dilaciones ni prórrogas.

    Estamos convencidos que Hamilton, proclive al espectáculo, lo dará todo este fin de semana. Su generosidad con los aficionados los enloquecerá. O en la carrera, o –sobretodo– después con su celebración. O en los dos momentos.

    Sumará cuatro títulos, los mismos que Vettel, su principal rival este año. Las trayectorias de ambos se han cruzado esta temporada. El de Ferrari, de más a menos, por culpa del coche. El de Mercedes, de menos a más, gracias al coche.

    Al margen de este empate a diplomas, el palmarés de Lewis es más abultado en varios capítulos. Pero lo que cuenta son los títulos. Ambos tendrán los mismos, sí; en el caso de Hamilton con dos equipos distintos. Y esto marca cierta diferencia y valor de cotización.

    Aunque, todo hay que decirlo, los tres restantes con un coche hegemónico, como pasara con los cuatro de Vettel al volante del Red Bull.

    Artículo publicado en el diario Sport (21 de octubre de 2017) Versión en pdf

    DE DUCATI A FERRARI HAY ALGO MÁS QUE 42 KILÓMETROS

    Como las natillas, que a mi me daban dos (y así estoy), este finde: doble ración de motor. Con Ducati y Ferrari. La una tiene a uno de sus pilotos con posibilidades de ganar el mundial de MotoGP. La otra tiene a uno de sus pilotos muy cerca de dejar escapar el (quinto) campeonato de F1, que ha tenido enormemente a su alcance.

    Ducati no partía como favorita. Nunca lo hace. Y sin embargo, gracias a la confianza que ha ido ganando Andrea Dovizioso a lo largo de la temporada y, sobretodo, a la rápida adaptación de su moto al caprichoso y complicado comportamiento de los neumáticos, ahí está. Con cinco victorias y a solo 11 puntos del líder, cuando únicamente faltan tres carreras para el final del certamen.

    Ferrari sorprendió a todos en la pre-temporada, y las ilusiones que desató entre sus seguidores se confirmaron con los resultados de Sebastian Vettel en las primeras carreras. Con cuatro victorias, llegó a comandar con un margen considerable sobre el actual líder, Lewis Hamilton, antes que la falta de fiabilidad del coche apareciera en las pruebas asiáticas.

    Dovizioso aprovecha todo lo que le brinda su GP17. Vettel lucha para compensar lo que le impide su SF70H.

    Italia, pasión, rojo, patrocinadores, presupuesto y urgencias históricas. Son los denominadores comunes de ambos equipos con tantas necesidades análogas.



    Vettel en su SF70H

    Modestia y prepotencia. Orientación y zozobras. Tranquilidad y nerviosismo. Estabilidad y cambios Son algunas de las diferencias.

    De menos a más. De más a menos. En Ducati llevan muy bien el necesario tiempo de adaptación de Jorge Lorenzo a una moto tan esquizofrénica como la suya. En Ferrari la paranoia vuelve a apoderarse de ellos cuando, después de hacer un coche muy rápido, ahora –cuando debe dar el do de pecho– falla y se rompe.

    Los pilotos de ambos equipos son muy buenos, y un ejemplo de profesionalidad. Vettel habla maravillas de Raikkonen, y Lorenzo aplaude la campaña de Dovi.

    Los gestores del equipo de motos están renovados de por vida. Los de la de coches parecen próximos a ser sustituidos por enésima vez. Entonces, ¿qué falla aquí?

    Artículo publicado en el diario Sport (7 de octubre de 2017) Versión en pdf

    FICHEN AL QUE HACE LAS FLECHAS, NO AL INDIO

    Dicen que la mentira tiene las piernas muy cortas. Y la memoria.

    Anda el paddock revolucionado ante la posibilidad que Renault pueda fichar al que fuera jefe técnico de la FIA hasta hace poco.

    No tengo el placer de conocer a Marcin Budkowski, pero está claro que los secretos que probablemente conozca este señor de cada coche son, cuanto menos, golosos.

    Temen los equipos que sus “soluciones mágicas” queden al descubierto, y aplicables al coche de los de Enstone, de materializarse su contratación una vez transcurrido el periodo de carencia del contrato que le vinculaba con la Federación.

    Curiosa circunstancia esta, ahora que Ross Brawn es el máximo responsable de Liberty Media en lo concerniente a lo técnico. Y ya recordarán ustedes el coche invencible que hizo el británico en Brawn GP en 2009; un monoplaza que impuso su hegemonía gracias a la habilidad para colarse por todos y cada uno de los resquicios que dejaba al aire el reglamento técnico de aquella temporada… que previamente había sido redactado por el propio Ross.



    Marcin Budkowski

    Ignoro el potencial de Budkowski, francamente. Pero, sin querer menospreciarle, ni mucho menos: los fenómenos como Brawn no abundan. Y tampoco se si Renault estará dispuesta a invertir todos los medios que en su momento aportó Mercedes para dotar a aquel coche de un motor soberbio, difusores dobles al margen.

    No sabemos cómo acabará esta historia, pero no me dirán que no resulta chocante que haya explotado precisamente en Japón, el país que empezó copiando las tecnologías ajenas (en muchos ámbitos industriales) para desarrollar luego la propia. Y triunfar… casi en todo, aunque últimamente la F1 no sea precisamente el mejor ejemplo del éxito nipón.

    El pánico que ha desatado Budkowski descubre la vulnerabilidad de la parte más “industrial” de la F1, justamente la que ha cobrado más importancia en los últimos tiempos, por encima de la humana, representada por los pilotos.

    Si alguien dudaba de que este es un campeonato de ingenieros, aquí tiene una nueva muestra.

RSS | Josep Lluís Merlos
Twitter | Josep Lluís Merlos
Mapa de la web | Aviso legal | Versió en català | Imprimir | Diseño web