Silverstone sí será una jaula. De verdad

25-08-2017

El combate entre Floyd Mayweather y Conor McGregor es, para algunos, el “must” del deporte de un fin de semana en el que vuelven a coincidir F1 y MotoGP.

Nadie sabe hasta qué punto dentro de la jaula de Las Vegas, Mr. Money y The Notorius van a pelear de verdad, o si el espectáculo no es más que una pantomima pactada por los muchos millones que hay en juego; por no hablar del dinero que se moverá con las apuestas.

En la anterior GP de Austria, Marc Márquez y Andrea Dovizioso protagonizaron un pulso salvaje hasta la última curva. La acción sirvió para demostrar que, en las motos, no hay comedia que valga. Que aquí no hay teatro de ningún tipo. Ni del bueno, ni del malo. Que este también es un deporte de contacto, de riesgo, donde la aguja que marca los límites entre el show y el peligro real suele torcerse mucho más hacia este último lado.

Tras el bellísimo pulso que el de Honda y el de Ducati dirimieron en las montañas de Styria se volvieron a escuchar algunas críticas hacia el estilo del de Cervera que, más que destilar mojigatería, lo que evidenciaron es que la memoria histórica no está al alcance de cualquiera. ¿O acaso ya no recuerdan cómo eran las carreras entre Roberts y Sheene, las peleas entre Rainey y Schwantz, o las caídas de Gardner y Doohan -empujando los muros con su hombro- en Laguna Seca. Por lides como esas nos gusta tanto este deporte.

No falta quien insinúa que al catalán se le tolera todo, que va siempre más allá del límite, y que si la acción la hubiera protagonizado Rossi (como tantas otras veces) no le hubiéramos dejado pasar ni media. Pero habíamos quedado en que esto iban a ser carreras, señores. De las de verdad.

Que se lo pregunten a Viñales, que ganó el año pasado aquí, convirtiéndose en el único capaz de triunfar en las tres categorías en Silverstone.

Quiere repetir. Tiene que hacerlo para que no se le escape ese tren que tan bien lideró al comienzo de temporada. No gana desde Le Mans, y ya le ha superado Dovizioso en una clasificación donde ahora es tercero, a 24 puntos de Márquez. Eso: carreras, y no comedia.