Sainz no será distinto en Renault

16-09-2017

En 25 de los 53 GP que, hasta llegar a Singapur, ha disputado Carlos Sainz, el madrileño ha sumado ni más ni menos que 100 puntos. Todo un bagaje del que hay que sentirse más que orgullosos y que le convierten en el segundo piloto español capaz de acumular más puntos en la historia de la F1 detrás, obviamente, de Fernando Alonso.

Hay quien dice que, de haber pilotado un coche distinto al Toro Rosso, el cómputo sería aún mejor. No lo sabemos. No especulemos con algo imposible de comprobar.

Y hay quien afirma que aún no hemos visto al verdadero Carlos Sainz. Discrepo totalmente.

Sostener esta tesis es poner en duda el empeño que ha puesto, desde el primer día hasta hoy, en su trayectoria en la F1. Mantener este supuesto es pensar que no cada vez que “Chili” ha cerrado la visera de su casco ha dado todo lo que ha podido.

Y pensar esto de Sainz (como de cualquier piloto), es entender poco de la filosofía de esta clase de deportistas, y conocer aún menos cómo funciona el ADN de esta familia.

Cuando su padre revolucionó el mundial de rallyes lo hizo, en parte, por su capacidad de trabajo infinita e inagotable que ponía al límite la resistencia física de cuantos les rodeaban. Echarle horas y esfuerzo al asunto parecía el mejor método de neutralizar las cualidades innatas de sus rivales nórdicos. Y lo fue. Hasta el extremo que incluso se hicieron anuncios de televisión ensalzando estas virtudes.

El “todavía se puede mejorar” que popularizó el Matador en los spots de Repsol ha tenido continuidad en ese gesto de permanente descontento que pudiera trasladar su hijo cuando se enfunda el mono de F1.

Su genética incorpora esa misma capacidad. La vi por primera vez en esa mirada negra cuando era un crío que empezaba a subirse a un kart. Y la sigo viendo hoy en día, aún con mayor profundidad.

El Sainz de Renault no será diferente del de Toro Rosso. Si acaso sus resultados nos lo podrían hacer creer, porque mejorarán. Pero que nadie ponga en duda que Carlos ha puesto de su parte  todo lo que ha podido hasta ahora. Y mucho más.