Red Bull: Alas de quita y pon

30-09-2017

La F1 está en deuda con Red Bull. Gracias a esta marca no han sido pocos los pilotos que han podido acceder a la máxima expresión del automovilismo deportivo. Entre ellos, Carlos Sainz y Jaume Alguersuari.

Su equipo filial, Toro Rosso, ha significado la entrada a los GP para casi una docena de pilotos de los que luego cinco han podido dar el salto a la formación en la que han triunfado Vettel, Ricciardo o Verstappen.

En su anterior “reencarnación” como Minardi, el equipo de Faenza ya tenía esta filosofía. Y gracias a ello Fernando Alonso pudo estrenarse en la categoría reina.

Pero, para otros, esta ha sido una puerta giratoria. Pilotos como Speed, Bourdais, Liuzzi, Buemi, o el propio Alguersuari vieron interrumpida su trayectoria en la F1 de manera abrupta mientras defendían sus colores.

La última víctima de esta trituradora ha sido Daniil Kvyat, que este fin de semana, en Sepang, ha sido sustituido por Pierre Gasly, otro piloto con una prometedora proyección, también auspiciada desde el principio por la marca de bebidas energéticas.

Obviamente, cada uno hace con su dinero lo que estima oportuno, y Red Bull está en su derecho. Helmut Marko, el brazo ejecutor de Dietrich Matteschiz -el propietario de la empresa- da alas a sus jóvenes promesas. Y, si lo cree adecuado, se las corta.

Personalmente considero que el ruso es un piloto extraordinario al que desquiciaron cuando bajaron del equipo principal para promocionar a Verstappen. Desde entonces no ha vuelto a ser el mismo, siempre eclipsado por Sainz, aunque no merece un “final” como este. Esperemos que no sea definitivo.

La cotización del GP de Sochi va a la baja, y en cambio el año próximo volveremos a tener una carrera en Francia. Un ruso por un francés. Cuanto menos: curioso. Una “casualidad” que nos demuestra que determinadas políticas de actuación bajo el mandato de Liberty Media no son tan diferentes de algunos movimientos que se producían en los tiempos de Ecclestone. Entonces les llamaban dictadura, hoy marketing.