La suerte de disfrutar de "Leo" Márquez

20-10-2018

Igualar los cinco títulos de Doohan, situarse a sólo dos de los de Rossi en la categoría reina, hacerlo en casa de Honda y a la primera oportunidad, en el primer match ball. El objetivo es tan bonito, como claro y conciso. Pero, aunque los números juegan a su favor, aquí no hay nada escrito. Motegi es un circuito de “stop&go”, con unas características que parecen más favorables a la Ducati que a su moto, como ya acreditó Dovizioso el año pasado. Márquez ha demostrado muchas veces que no quiere saber nada con las matemáticas, aunque su sentido de la practicidad es muy alto. Pero proclamarse campeón, en Japón –como ya hiciera en 2014 y 2016–, y con una victoria, es una forma que le da más lustre aún a un título más que merecido, el séptimo de su palmarés. Marc quiere “campeonar” ganando, fiel a su filosofía de todo o nada, del sí o sí. Hay quien asegura, y lo cierto es que indicios los hemos visto, que el de Cervera ha cambiado. Veremos. Esta madrugada tendremos la ocasión de comprobarlo en una carrera que se convertirá en la prueba del algodón para certificar esta teoría.

Si no sucede nada raro llegará el quinto título en seis temporadas. Un porcentaje de eficacia salvaje. Solo Dovizioso puede alargar la celebración que, si no llega aquí, lo hará el próximo domingo en Australia, para convertir Sepang en un mero trámite hasta esa fiesta en que tenemos la obligación de convertir el GP de Valencia. Cheste debe explotar, y no solo para homenajear a uno de los pilotos más grandes que ha dado el motociclismo, sino también para visibilizar nuestra alegría por poderlo disfrutar. Que tengamos la suerte de vivirlo es un privilegio del que hay que tomar plena consciencia.

Es cierto que cada época tiene sus ídolos, pero en este caso la excelencia supera lo extraordinario. Decía recientemente Gary Lineker que ya va siendo hora de cuestionar si en la historia del fútbol hubo alguna vez alguien mejor que Leo Messi.

Me veo incapaz de decir si Márquez es “el Leo Messi” de las motos como me dijo mi amigo Carlos Cardús hace ya bastantes años, apenas verle debutar en MotoGP. Pero está claro que estamos ante un “ser superior”. Este sí. Disfrutémoslo día a día, y no caigamos en la trampa de quienes aseguran que su reinado será eterno. Porque llegará un día que su monarquía, como todas, acabará pasando a la historia. También esta.